Que Velázquez es uno de los mayores genios de la pintura, eso no lo discute nadie. Aparte de Las Hilanderas, La costurera, Las Meninas, La vieja friendo huevos o el Papa Inocencio X, hay dos obras de él que me gustan muy especialmente...

Vista del jardín de la Villa Médicis, en Roma - Diego Velázquez, 1634. Óleo sobre lienzo • Barroco (48 cm × 42 cm) Museo del Prado, Madrid, España. (ver grande)

Este pequeño lienzo que muestra una Vista del jardín de la Villa Médicis, en Roma, se encuentra en el Museo del Prado y fue pintado por Diego Rodríguez de Silva y Velázquez.

Existe cierta polémica sobre la fecha de realización, algunos estudiosos creen que fue hecho durante el primer viaje del pintor a Italia entre 1629 y 1631 y otros se inclinan más al segundo viaje a Italia que realizó el pintor entre 1649 y 1651. Forma pareja con otro cuadro de características similares. Los paisajes como tal son dos cuadros del mismo tamaño y con el mismo título que varían muy poco en su ejecución y en la descripción paisajística.

La obra describe la vista de un jardín de la Villa Médici en Roma, con un vano serliano al fondo y unos personajes que parece se encuentran observando algo, tal vez la reparación que está sufriendo ese vano y que podemos apreciar en el andamiaje que lo cubre.

Pero tal vez lo más importante de este cuadro sea la técnica utilizada por el artista. La pintura de paisaje no era práctica habitual en los pintores españoles, los encargos eran normales, bien fueran religiosos o retratos, el pintar unos paisajes queda pues un poco alejado de la técnica habitual y aunque algunos artistas franceses e italianos practicaban el paisaje (por ejemplo Claudio de Lorena o Nicolas Poussin), lo que hace Velázquez aquí resulta extraño para ellos pues no es habitual plantar el caballete para pintar al óleo un paisaje. La revolución del cuadro se encuentra en que Velázquez se adelanta 200 años a los pintores impresionistas cuando realiza estas obras:

  • En primer lugar a la hora de escoger el tema, un paisaje.
  • En segundo lugar en su interés por la luz y la naturaleza y como estos dos elementos se interconexionan.
  • En tercer lugar por la técnica pictórica, Velázquez abandona el detalle para pintar prácticamente con manchas, dando pequeños toques con el pincel que nos permiten apreciar mejor el cuadro si nos alejamos de la obra que si la observamos en primer plano.

Velázquez demuestra que no es solo buen pintor porque domina la técnica sino que es capaz de innovar, de adelantarse a su época y de realizar obras que superan la pintura del momento, que revolucionaron la forma de pintar del resto de artistas coetáneos nacionales e internacionales.

________

 El segundo cuadro es éste: Jardines de la villa Medicis, el Pabellón de Ariadna (ver grande)

Dos maravillas!!!

Éste era Velázquez.... (no sé si os parecerá una bobada, pero a mí me encanta observar las fotos o retratos de los personajes que admiro, que considero geniales, y pararme en sus ojos o en sus bocas, en sus manos... y meditar sobre lo que vieron o lo que tocaron o lo que pensaban...).

 

 

(ver más obras de Velázquez)