La Coctelera

Edvard Munch (pintor, 1863-1944)

Siempre que nos referimos a Munch, sale a relucir casi exclusivamente su cuadro de "El grito". Bueno, pues veamos que Munch fue mucho más que sólo esta obra...

Edvard Munch (Løten, 12 de diciembre de 1863 - Ekely, 23 de enero de 1944) fue un pintor y grabador noruego de la corriente expresionista. Sus evocativas obras sobre la angustia influyeron profundamente en el expresionismo alemán de comienzos del siglo XX. Sus obras son "como variaciones constantes sobre la gran sinfonía de la existencia humana en sus lados diurnos, pero aún más, como es congruente con la sensibilidad finisecular, en los nocturnos. El amor y el odio, el deseo y la angustia, las pasiones y las emociones, son elevados a arquetipos de la vida anímica del hombre moderno o, incluso, de la propia condición humana". (Simón Marchán Fiz, Las vanguardias en las artes y la arquitectura (1900-1930), I, Espasa, Madrid, 2000, pág. 57.)

Edvard Munch creció en Oslo (entonces llamada Christiania), donde formó parte del grupo artístico Bohemios de Christianía fundado por el poeta y expresionista Hans Jager. La familia Munch contaba con varias prominentes personalidades artísticas y culturales, siendo digno de mención especial el conocido historiador P.A. Munch. En su juventud, Edvard Munch vivió con su familia en un barrio humilde de la capital, en condiciones materiales por debajo de su rango social. El padre era un médico castrense profundamente religioso y con ingresos modestos. Cuando Munch tenía sólo cinco años, murió su madre de tuberculosis. De la misma enfermedad moriría su hermana Sophie a los quince años de edad, en 1877. A otra de sus hermanas le fue diagnosticada una enfermedad mental. Su padre estaba dominado por obsesiones religiosas. Inculcó a sus hijos un profundo temor hacia el infierno asegurándoles que si pecaban de cualquier modo serían condenados al infierno sin esperanza de perdón.

Munch pasó una infancia con numerosas enfermedades, y de los cinco hermanos originales tan sólo Andreas se casaría, muriendo unos pocos meses después de la boda. Estos hechos podrían explicar la oscuridad y el pesimismo de gran parte de la obra de Munch. Enfermedad, muerte y dolor son motivos frecuentes en su obra. Más tarde afirmó: "La enfermedad, la locura y la muerte fueron los ángeles que rodearon mi cuna y me siguieron durante toda mi vida". Varias fuentes modernas describen la enfermedad de Munch como un caso probable de desorden bipolar. Él consideraba esta personalidad conflictiva y un tanto desequilibrada como la base de su genio.

Después de un año en la Escuela Técnica de Arquitectura, decide ser pintor. Estudia a los viejos maestros, asiste a las clases de la Academia de Dibujo y, durante algún tiempo, corrige sus trabajos el pintor más prominente de Noruega, Christian Krogh. En dos o tres ocasiones, abandona la ciudad durante el verano para pintar en la improvisada "academia al aire libre" de Frits Thaulow, asimilando en seguida un realismo de inspiración francesa, aunque especialmente atraído por el arte de Paul Gauguin.

No tardó en crear un estilo sumamente personal, basado en acentuar la fuerza expresiva de la línea, reducir las formas a su expresión más esquemática y hacer un uso simbólico, no naturalista, del color, y de ahí su clasificación como pintor simbolista. De 1892 a 1908 vivió en Alemania, sobre todo en Berlín, aunque hizo frecuentes viajes a Noruega y París. En Berlín presentó en 1892 una exposición que tuvo que ser retirada por el escándalo que suscitó y que dio pie a la creación de la Sezesion berlinesa.

Por entonces, los desgastados nervios de Munch le llevan a una estancia en el sanatorio. También vive unas turbulentas relaciones amorosas con una acomodada "bohemia" de Cristianía, que terminan en una dramática escena ­ con revolver y todo ­ en Åsgårdstrand, en 1902, en la que Munch se daña un dedo de la mano izquierda. Para Munch, este suceso se convierte en una obsesión, en torno al cual urde mitos paranoicos. En una serie de caricaturas burlescas, vierte su desprecio por Tulla y sus antiguos amigos de la "Christiania-Bohème". Los rasgos de Tulla aparecen también en el motivo de "La muerte de Marat" (dos versiones, ambas de 1907), que normalmente se cree representa "la lucha entre hombre y mujer a la que llaman amor".

1902 es un año señalado para la carrera artística de Munch en el Continente. Su primer mecenas importante, Max Linde, de Lübeck, acaba de editar una entusiasta publicación: "Edvard Munch y el arte del futuro". Ahora vienen unos años productivos de febril actividad expositora y encargos de retratos de personas prominentes. Los retratos de Munch, a menudo de cuerpo entero, van convirtiéndose, paulatinamente, en parte importante de su producción. Ya iniciado el siglo XX, los niños y su mundo ocupan también un lugar importante en la obra munchiana. El retrato colectivo "Los hijos del Dr. Linde" (1904) se considera una obra maestra del arte moderno del retrato.

Nerviosismo y una vida irregular acarrean crecientes problemas alcohólicos.

En 1908 volvió definitivamente a Noruega, donde recibió algunos encargos oficiales (pinturas del paraninfo de la Universidad de Oslo) y pasó sus últimos años en soledad.

En 1916 compra Munch la finca "Ekely", a las afueras de Cristianía (desde 1924, Oslo). Allí vive cada vez más aislado, en voluntaria reclusión, austeramente, rodeado solamente de sus cuadros. Sigue mostrando gran productividad, pero de mala gana se separa de sus "criaturas", aunque sí presta sus cuadros a varias exposiciones internacionales.

En la década de los veinte, Munch se dedica especialmente a estudios y composiciones basados en modelos. Muchas de estas obras tienen un carácter exuberante y optimista, mientras que en otras continúa explorando los temas conflictivos de fin de siglo. En el arte del grabado, su producción sigue siendo considerable; entre otras obras, pueden mencionarse varios retratos litográficos. .

En los años 30 y 40 los Nazis etiquetaron su trabajo como "arte degenerado" y retiraron sus trabajos de los museos alemanes. Este hecho hirió profundamente a Munch, que se consideraba un antifascista y había llegado a apreciar Alemania como su segunda patria.

Murió en Ekely, cerca de Oslo, poco después de su octagésimo cumpleaños. Al morir, legó más de 1.000 cuadros, 15.400 grabados, 4.500 dibujos y acuarelas y seis esculturas a la ciudad de Oslo

El Museo de Munch, que se inauguró en 1963, alberga, pues, una colección única en el mundo de la obra del artista (pinturas y dibujos maravillosos!!). Allí se conserva también material que arroja luz sobre todas y cada una de las fases por las que atravesó el genio creador de Munch. Nasjonalgalleriet de Oslo es, por su parte, propietaria de una selección escogida de cuadros de Munch, en especial de las obras principales de su primera época. Encontramos también obras maestras del pintor en la "Billedgalleri" de Bergen.

Fuente 1

Fuente 2

Y un fantástico vídeo (música de Rachmaninov):

 

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