piano

He empezado a dar clases de piano. A recibirlas. Es algo que, desde mi más tiernísima infancia, he querido hacer y siempre me daba miedo que me dijeran: "mira, no, olvídalo, eres la inútil de las inútiles". Pues ahora me he lanzado y he pensado que como no se nace sabiendo, pues que avanti!! y si lo hago mal, ya lo haré mejor.
Me está encantando. Disfruto, que es de lo que se trata. Yo no estudio piano para los demás; lo hago para mí. Un tema bastante onanista. Eso no quita para que cuando sea una gran pianista, no os deleite con algún conciertillo. *!* (cloink!)
Ahora me armo un taco impresionante al tener que estar leyendo la partitura y colocando bien las manos y coordinando mi mano derecha con la clave de sol y mi izquierda con la de fa, y ambas a un tiempo, y siguiendo el ritmo. jajajajaja... También recuerdo cuando empecé a conducir lo difícil que me parecía embragar, meter las marchas o reducir, mientras guiabas el volante, leías las señales de tráfico, frenabas o acelerabas y ponías intermitentes y mirabas por retrovisores y te incorporabas a otro carril.
En fin... todo un mundo!
Si hay algún aficionado pianista en la sala, enlazaré sitios interesantes de partituras que he encontrado.

