La Coctelera

ante esto, es necesario pararse

Lo bueno que tiene un blog personal es que puedes mezclar tus sentimientos y análisis personales con la política internacional. Por ejemplo.

Lo bueno que tiene el mezclar la opinión individual con problemas globales es que los bajas a ras de tierra, los sientas a comer a tu mesa y los puedes mirar y analizar de una forma mucho más cercana. Y es entonces cuando te paras y los observas, intentando no perder la perspectiva que marcan a rajatabla los cuadros del mantel a cuadros de la mesa. Y das la oportunidad de que las distintas partes de un conflicto hablen, y como eres tú el que moderas, pues les permites que hablen con tranquilidad -sin pedradas ni balas- y que te expliquen qué es lo que está pasando y por qué y cómo y desde cuándo y... ¡madre mía!... qué mierda, qué follón y qué complicado es todo esto. Sobre todo, porque es como en las familias -y hablo con la experiencia que te da el ser miembro de una familia hipernumerosa-: cuando dos hermanos se pelean, si sólo se pegaran entre ellos un rato, pues vale, se pasa el rato y ya, no pasa nada; pero cuando el tío, la tía, la abuela, el otro hermano, la madre (que los parió a todos)... empiezan a meter baza -y unas bazas que cambian de dirección y sentido al gusto y oportunidad del momento-, pues se monta una imposible de solucionar, ni por las buenas ni por las malas.

El día uno de enero, me propuse como primer reto del año, el intentar entender por fin el conflicto árabe-israelí. Hala! con un par!! Y dediqué casi todo el día a investigar, leer, buscar, los orígenes y desarrollo del tema.

La conclusión fue: ¡Dios mío! (y eso que tampoco destaco por mi extrema religiosidad). Pero os juro que era y es esa la expresión que se escribe en mi mente al seguir dándole vueltas al asunto. Porque no he parado de pensar en ello. Porque no puedo, porque he visto que lo espantoso del caso es que la zona de Gaza, Cisjordania, Jerusalén, etc. no es que sean sólo territorios ocupados -como normalmente se conocen-, ocupados por Israel, sino que son territorios ocupados y presos por los más terribles de los rencores. Y cuando aparece la sombra del rencor, allí donde sea, lo suyo es ponerse a temblar. Porque el rencor viene impulsado por toda la potencia de la irracionalidad -o mejor dicho, o quizá, impulsado por la borrosa racionalidad de los recuerdos más dolorosos o de la sangre- y, ante ellas, ya sea una u otras, poco hay que hacer. Y, para líar más el lío, encima son rencores de diferente color, signo, religión, cultura y hasta época.

Intentaré resumiros el conflicto -desde el fin de la primera Guerra Mundial hasta hoy- pero, mientras tanto, un ejercicio interesante es mirar estas imágenes y preguntarse "quién es quién", qué los diferencia, qué los une, qué arrastran...

Bueno, empezamos. Sé que hace falta valor para hacer un resumen de este asunto, pero... allá vamos. Quizá, en otra época de mi vida, me hubieran suspendido por esto, pero ahora no. Tampoco lo voy a hacer de enciclopedia. Y va a ser muy muy sintético.

Lo primero es observar la zona:

Éste es un mapa más avanzado en el tiempo, pero imaginemos toda la región -incluida Jordania- perteneciente al Imperio Otomano, antes de 1914. Entonces convivían allí, más o menos en paz, árabes musulmanes y judíos. Claras diferencias entre ellos: los judíos, un pueblo unido, ordenado y bastante avanzado culturalmente y en sus instituciones; los árabes en un régimen feudal, sin infraestructuras ni jerarquía de poder y con unos graves conflictos internos entre clanes.

Una aclaración: Palestina hoy es entendida como Gaza y Cisjordania. Eso es lo que los palestinos hoy reclaman (además del este de Jerusalén). En un pasado bíblico, Palestina era toda la Tierra Santa (estado de Israel actual, Gaza, Cisjordania y Jordania).

Tras la IGM, empieza a crecer en Europa un movimiento sionista que pretende la creación de un hogar nacional judío en la zona de Palestina. Los judíos, un pueblo bastante maltratado durante toda la historia, habían estado diseminados por el mundo -sobre todo por Europa- por lo que se conoce como "diáspora".

Al final de la guerra, el Reino Unido controla la zona a través de un "Mandato", que duraría hasta 1948. Transjordania (la Jordania actual) se independiza en el 46.
Inglaterra apoya y deja de apoyar al movimiento sionista según le da la gana y le conviene, para llevarse mejor o peor con los países árabes vecinos, que odian la idea de un estado de Israel. A todo esto, la inmigración judía en la zona, proveniente de Europa del Este -por el holocausto de la II GM-, va creciendo notablemente.
Los países árabes colindantes se unen al III Reich pasándole guerrilleros bosnios musulmanes para engrosar las filas de las SS nazis. Dato que no sé si es muy conocido o no.

En el 48, cuando finaliza el mandato británico, los judíos proclaman la independencia del Estado de Israel, con capital en Jerusalén. A todo esto, en este tiempo, los judíos -viendo que el destino los lleva a defenderse constantemente-, se dedican a consolidar un ejército entrenado e impecable, a comprar tierras y armas, implantar colonias judías y organizar una estructura política rígida y bien coordinada a través de la Agencia Judía.

Las guerras que surgirían tras la declaración del Estado de Israel (guerra de 1948 contra Líbano, Siria, Irak, Jordania y Egipto; guerra de Suez, guerra de los Seis Días, guerra del Yom Kipur, guerra del Líbano...) no hacen otra cosa que aniquilar a la población y permitir que el poderoso ejército israelí avance en territorios palestinos.

Ahí se forma la OLP (Organización para la Liberación de Palestina), comandada por Arafat, y surgen las intifadas, donde el pueblo palestino es llamado a una especie de "guerra de guerrillas" a pedradas contra las tropas israelíes. Por ahora ha habido dos intifadas. En estos días se habla de la posibilidad de una tercera.

Cada vez que la ONU se ha reunido para intentar poner fin al tema -por ej: creación de dos estados, con zonas internacionales entre ellos-, el resultado es que Israel acepta los términos de las negociaciones (aunque luego tampoco los cumple enteros) y los musulmanes, hoy liderados por el grupo radical terrorista Hamás (la OLP -controlada por Al Fatah- era mucho más moderada), se niegan -junto con la Yihad islámica- en rotundo a aceptar cualquier convenio, optando por sangrientos ataques y atentados suicidas, a lo que Israel responde con bombardeos y asesinatos selectivos contra líderes de Hamás. Esto no es ni parcialidad ni imparcialidad. Éstos son los hechos. También es cierto que Israel ahora mismo prácticamente controla toda la región, todas las comunicaciones, las fronteras y todo, a excepción del estrecho territorio de la franja de Gaza, que aún comunica a los palestinos con Egipto y tiene salida al mar, y es principal objetivo del actual ataque.

En fin... que esto es muy resumido el tema y que no tiene pinta de solucionarse así como así. Un horror.

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