conversaciones conmigo misma...
Mira que soy rarita.
Yo suelo sacar todo lo que llevo dentro con una claridad y una directa pasmosas. He aprendido a que lo que tú no te sacas de ti misma, no te lo va a sacar nadie. Bueno, a ver, me refiero a tu carácter o incluso a un tampón; una muela no, por ejemplo. No me voy a sacar yo una muela sola como si fuera la versión en femenino de la peli de Tom Hanks. Ya me veo con bigote, el pelo hecho un estropajo y las piernas sin depilar, eso sí, delgadita y morenita a tope... y ¡exfoliada! que mira que exfolia la arena de la playa y las uñas se te quedan blanquitas y crecen mucho más y divinas de morir... "Naúfraga". Oye, pues todo es pensarlo, porque en vez de irte al Tibet a hacer meditación, o a Incosol a que te pongan como un pincel a dieta, con más hambre que el perro de un ciego y encima gastándote todos los dineros, pues vas y naufragas y te pasas unos añitos solita, sin que nadie te dé la vara, y te conviertes en una mujerona envalentonada y de lo más apañao, que hasta te estudias las corrientes, las nubes y los vientos y te haces una balsa tú solita también, y tan bien, por si en algún momento quieres salir de la isla, y tan ricamente. Y encima, cuando regresas, que de pronto todos te adoran y eres el centro del universo y te hacen festejos y regalitos y besitos y abrazos por aquí y por allá, pues lo bueno es que tu novio de toda la vida -ése que, antes de que decidieras naufragar, ya estabas dudando si mandarlo a tomar por algo o a freír churros- pues se ha casado con otra y, aunque en un primer momento te da una impresión como de sobresalto -más que nada porque se ha ido a casar con la petarda de la dentista y es cuando te planteas si es que a tu novio le gustaban las petardas y, por lógica, tú lo eras y eso desde luego no te sienta nada bien-, pues que te ha hecho un favor, que tras el sofoco inicial pues que vas y te lo piensas y reconoces que te ha ahorrado la situación lamentable de decirle que ya no es conveniente seguir con esa relación porque no sabes quién de los dos era el aburrido, pero el caso es que tú te aburrías como una seta de cardo con él.
Y entonces no te sientes tan mal y encima conoces a un escultor de quitarte el hipo, porque llorabas con hipo y todo, y ¡hala! a vivir, que es como lo que decía al principio de sacarte las cosas, que eso -vivir- nadie lo va a hacer por ti.
¿Y toda esta peli a cuento de qué venía?
Ay! No me acuerdo...
Ah! sí, a cuento de que era rarita y que llevaba yo un rato pensando lo mucho que me gustaban la etimología y la entomología, y lo curiosamente parecidos que eran los dos términos, y que si eso lo comentaba así con alguien iban a pensar que yo era de otro planet.
Pues no. Planeta Tierra. Con islas incluidas.



flor_deloto dijo
Jamía, que tú y yo debemos haber salido del mismo hueco, porque esas conversas yo también las tengo; pero mira, que a mí se me dá por creerme que estoy en un tren con destino desconocido, bien contenta ... o manejando en una autopista como las de Cortázar y que me dá algo, y no le pueden avisar a nadie! en fin, que unas son de cal y otras son de arena.
Me encarta que compartas este tipo de alocados monólogos con tu audiencia coctelera!
Besote
fdL
28 Septiembre 2008 | 10:45 PM