Tres esponjas en Fez
Estoy -estamos- loquísimas!!! He estado del 24 al 28 de abril en Fez (Marruecos) con Rosé -mi querida amiga desde hace más de 25 años, aprox.- (Margarita es largo el pasillo) y Gracia, la encantadora Gracia, (Caminante). Nos lo hemos pasado genial, pero genial, genial. Nos hemos reído lo que no está escrito y hemos pateado y exprimido la ciudad. Fez es una belleza y nosotras somos esponjas, 3 esponjas. Si alguien necesita un reportaje gráfico sobre la ciudad y alrededores, que nos avise, porque 3 fotógrafas compulsivas como nosotras... ufffffffffff... lo que no hayamos captado es que no existe!! jajajajajaa... Hemos saboreado la ciudad y a sus gentes y emocionado y... no sé... ha sido estupendo. Cuando estás allí, nos parábamos y lo pensábamos, pero es ahora -al regreso- cuando te das cuenta de que lo que has vivido ha sido único!!! Hemos visto aridez y frondosidad, belleza, suciedad, pobreza, soledad y compañerismo, risas, vidas cotidianas, encanto 100% -sobre todo en esos niños y en esos viejos y viejecitas-. Hemos olido sus olores, oído sus sonidos (sus rezos, sus cantos... su forma de hablar con miles de consonantes juntas "jzdfefgdr"....); nos hemos quedo atónitas con sus miradas negras y profundas, con su elegancia innata, con su simpatía, afabilidad o, en algún caso, pesadez hasta decir "basta!"...; los hemos visto trabajar en sus cueros, tintes, telares, piedras, maderas...; los hemos observado al vender, el regateo típico, sus dientes mal cuidados de sonrisas abiertas claras y oscuras...; los queridos y explotadísimos burros por la calle, a un palmo de nuestras narices, las mujeres tapadas viendo nuestros pelos sueltos; los hombres alucinados porque fumábamos y bebíamos alcohol y los tratábamos de tú a tú.
Nuestro profundo respeto hacia todos ellos y, ¿por qué no?, también cierto rechazo feminista hacia esas costumbres tan injustas con las de nuestro sexo -mujeres valiosísimas y, al tiempo, sumisas-. Mujeres que son el futuro de África y no sé si aún ellas lo saben o no. Yo estoy convencida de que serán ellas las que, con su empuje brutal, parirán un continente diferente. Y van a ser muy poderosas. Ya lo son sin tener nada de poder... imaginaros... La carita de Fátima, una niña de 11 años que conocimos en un pueblo. Esa mirada, ese acercarse, esa complicidad entre nosotras, sus ojos y sus manos de querer escapar y hacer algo más que botones de seda... y eso me dice que no se van a quedar paradas así como así... y es algo que me llena de orgullo como mujer y, al mismo tiempo, casi me llevaría a hacerles una reverencia.
Chapeau! Una culturaza!!! 8 siglos estuvieron en España y se sigue notando. Hay algo muy profundo que nos comunica. Probablemente, muchos de nosotros tengamos su misma sangre y ellos la nuestra. Muy muy probablemente. Es algo muy especial si lo sientes así. Me gusta pensarlo así.







lascosasdepepe dijo
hermoso.. un abrazo.
29 Abril 2008 | 04:40 PM