La Coctelera

El surrealista mundo de la moda...

Es una auténtica alucinación lo que mueve el mundo de la moda. Me refiero a dinero, claro. Dinero e influencias. Y supongo que unas mafias del 15.

Yo reconozco que me encanta ver lo que estos diseñadores crean: sus locuras, sus materiales, su inspiración, sus lujos, sus desmanes... pero sinceramente yo no sé si esto ya roza la amoralidad. Y no en plan de esto es moral y esto no. No en plan de juicio barato. Sino en plan de... ¡coño! ¿no os estáis pasando ya? Es arte y lo sé. Es arte, cultura, creatividad, estilo, es... son sueños... evolución... en ese sentido, un poco como cualquier espectáculo, cine, teatro, juegos olímpicos... pero... buffffff, cuando estás viendo que unos están saltando muros, desgarrándose en ello, o ahogándose en mares para cruzar fronteras y terminar muriendo, que otros sobreviven entre basura y ratas, que los de más allá están con unos problemas sanitarios, alimenticios y de todo tipo, del carajo, muertes, sufrimientos, injusticias, penurias, barbaridades, desastres de no dar crédito... Y luego vas y ves esto: Un escenario para un desfile de moda. Usar y tirar (porque, claro, ¿repetirse? ¿qué significa esa palabra? ¡Mon dieu!). Espectáculos maravillosos, efímeros y ya a lo bestia. De esto de a ver quién puede más.

No sé... no sé lo que opino de todo esto, la verdad. Es algo que se me escapa.


Philippe Wojazer / Reuters

Éste es el escenario para el desfile del diseñador alemán Karl Lagerfeld en la semana de la moda de París. Me ha parecido precioso y una auténtica pasada. Eso -que me deslumbre estéticamente- no significa que no me debata en las mierdas movedizas de las dudas, de los porqués, de los cómos y de los chapeau o de los no, por favor!! ¡ya basta! ¿qué se supone que estamos haciendo?

Y ni hablemos de lo que discurre en otros muchos campos, como el mundo de la cosmética, por quedarnos cerquita. Eso sí que ya es la repanocha!! Me reservo el temita para otro post. y, mientras, flipo.

Pero, además, ¿quién narices soy yo para opinar sobre esto cuando llevo toda mi vida trabajando en otro de los muchos matorrales de este divino jardín, como es mi querida fresca y zorra despilfarradora publicidad?

4 comentarios

  • Sí hija, si..., es surrealista. Con todas las necesidades humanas que existen en el mundo y estas gentes (y otras), con estos dispendios peeeeero, como la miseria no se ve si no la televisan... ojos que no ven, corazón que no siente o, como se dice en mi pueblo, "ulls què no veuen, merderà què xafes (ojos que no ves mierda que pisas). Perdón por la frase escatológica.
    Saludos.

  • si pisaras la mierda, al menos te mojarías ¿no? Aquí ni pisar mierdas ni nada: ojos que no ven, ojos que no ven y ya. Eso es lo penoso.

    Me sigue haciendo mucha gracia su nombre. Me gusta la ironía y, como bien dice usté lo de "a veces", me gusta también la crudeza más requetecruda.

    Un saludo!!!

    Marta.

  • Buffff, Marta, Marta, Marta... eso mismo he pensado yo tanto y tantas veces. Yo trabajo en publicidad pero también en otros proyectos y mi vida laboral y personal anda simpre entre "en las mierdas movedizas de las dudas, de los porqués, de los cómos y de los chapeau o de los no". Pero no renuncio a seguir viviendo, a seguir dudando, a seguir debatiéndome en estas contradicciones. Veremso qué. Si algún día llego a una mínma certeza: te busco y te lo cuento.

  • ok, Bambu.
    No creo que llegues, pero bueno.
    Es interesante debatirse en ciertas dudas. Estar completamente seguro de todo debe de ser un coñazo (con perdón de la sala).

    Besos!
    Marta.

Escribe un comentario