Joaquín Sorolla y Bastida (Valencia, 1860 - Cercedilla, Madrid, 1923) fue un pintor español cultivador del impresionismo. Si bien nació cuando el movimiento en Francia estaba ya en pleno apogeo, por tanto sus pinturas son tardías, reúne todas las características que conocemos bien: gusto por el aire libre, búsqueda de lo momentáneo y fugaz, captación de los efectos de la luz, ausencia del negro y de los contornos, pinceladas pequeñas, sueltas e independientes.
La temática de Sorolla es variada pero dos temas son muy reiterativos: las playas y las costumbres y trajes populares.
En el primer caso, numerosos óleos nos muestran la arena, el agua, el cielo y los cuerpos desnudos de niños o vestidos de adultos en las playas de Valencia. En el segundo, la Hispanic Society de Nueva York encargó a Sorolla la representación de trajes regionales y la plasmación en lienzos de la cultura y fiestas populares de la España de la época.
Cuando contaba 18 años visitó el museo de El Prado y se sintió fascinado por la pintura de El Greco, Ribera y Velázquez. La casa-museo de Sorolla en Madrid expone gran número de cuadros y bocetos en lo que fue la residencia y el taller del pintor (si venís a Madrid, no os lo perdáis. Es de las casas más bonitas de la ciudad y con muchísimas de sus obras y sus enseres, claro, es que era su taller y su hogar. C/ General Martínez Campos, 37). La Hispanic Society de Nueva York reúne la colección de visiones de España por regiones. Algunos críticos de arte han llegado a llamar a su impresionismo "luminismo" debido a la extraordinaria presencia de la potente luz mediterránea en sus obras.

Y ahora es cuando alucino, porque después de haber comparado libremente a Sargent y a Sorolla (uno me ha llevado directamente al otro), estoy buscando documentación y leo que el año pasado el Museo Thyssen-Bornemisza, de octubre de 2006 a enero de 2007, tuvo una exposición conjunta de ambos pintores!!! Y dice así: "La exposición presenta en paralelo las respectivas carreras artísticas de John Singer Sargent (1856-1925) y Joaquín Sorolla (1863-1923), pintores de lenguaje muy afín, que se conocían personalmente y sentían atracción mutua por sus respectivas obras, pese a ser dos artistas muy diferentes por su nacimiento, educación y personalidad.". Yo alucino!!!
Está claro que sí. Pues ellos atracción mutua y yo atracción por los dos!!



