La Coctelera

Tanka, haiku y senryu... ¿qué es cada uno?

En Occidente existen grandes imprecisiones e inexactitudes acerca de Oriente y su cultura, ocurriendo en menor grado el caso contrario debido a la paulatina invasión de nuestras formas e iconos en sus sociedades hasta el punto de que algunas cosas relacionadas con la televisión, publicidad, modas o celebridades occidentales se copien en Asia hasta el límite de lo absurdo.

Uno de estos muchos tópicos erróneos afecta al tema que voy a tratar brevemente: lo que conocemos como "haiku".

El Haiku como tal, esos tres versos de silabización 5-7-5 sin rima ni título, procede en realidad de otra forma más primitiva y aún viva de la literatura tradicional japonesa: el Tanka.

El tanka es un poema escrito en dos estrofas seguidas sin interrupción con silabización 5-7-5-7-7 (treinta y un sílabas japonesas). Las primera está compuesta con los tres primeros versos y es el auténtico origen del haiku, con sus diecisiete onjis (sílabas japonesas) respetados y separados de las dos últimas líneas recibiendo originariamente el nombre de "hokku". Esta forma poética tradicional lleva utilizándose en Japón desde hace más de 1300 años y goza aún de relativa buena salud dentro del archipiélago, siendo popular la festividad que con motivo del Año Nuevo hace al emperador convocar una suerte de concurso de tankas que el pueblo deberá seguir, inspirándose en los temas sugeridos por la familia real nipona. Este ritual antiquísimo que se inaugura con los tankas escritos por los cortesanos de la familia propició la letra del famoso himno japonés, el "kimiga-yo". El tanka que lo completa fue escrito por un desconocido participante en el año 905 y musicalizado por Hiromori Hayashi en 1880.

El término "tanka", que yo estudié en su día con el significado de "brevedad" o "sencillez de formas", concepto muy importante en la cultura japonesa y visible en su arte y gastronomía, significa en su versión más antigua, práctica y literal algo tan conciso como "poema corto".

Volviendo al haiku, ahora que sabemos cuál es su origen y a qué debe su inicial estructura, tampoco estaría de más apuntar otro tópico equivocado sobre su conceptualización.

A menudo se confunden el haiku y el senryu en Occidente, siendo el segundo término casi desconocido por el grueso de aficionados ocasionales a la literatura japonesa e incluso a su práctica escrita (utilizando cada uno su idioma nativo).

Lo que define a uno o a otro es la temática. El senryu presenta las mismas características técnicas de escritura que el haiku (7-5-7) pero mientras que éste debe estar encaminado por lo general hacia temas relacionados con la Naturaleza o los elementos, incluyendo algún kigo (palabra, concepto) que la evoque en cualquiera de sus infinitas formas físicas, el senryu por lo contrario no trata sobre estos temas y se centra más en la existencia humana y sus, en muchas ocasiones tratadas con humor agrio, miserias y decadencias. El senryu se ha utilizado profusamente en Japón en épocas pasadas para satirizar inteligentemente o criticar determinadas posiciones políticas, sociales, etc.

Muchos haikus que leemos por ahí son en realidad senryus, sobre todo los que tratan sobre uno mismo respecto a la sociedad o a otra persona.

Por supuesto que jugando con estructuras emparentadas existen más formas de construcción poética en Japón tales como el shoka (ilimitadas 5-7-5-7), el sijo coreano o el sedoka japonés, que es una especie de diálogo improvisado y sumativo de composición de tankas en el que uno dice el haiku de la primera parte y el otro le responde con las dos líneas restantes, práctica que fue muy usual entre los enamorados en el Japón feudal. El sedoka se da como respuesta en muchas otras variantes métricas a proposiciones de versos hechos siempre por una segunda persona.

Si eres haijin (hacedor de haikus) ten en cuenta todo esto en el futuro. (fuente)

 

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