Dibujante de carrera, Mark Ryden, pasó del arte under a las más importantes galerías delmundo. Vive en un castillo en California, lee al Dalai Lama y dice que un mono es quien, en realidad, pinta sus cuadros.

The Butcher Bunny
Brillante, contrastante, obscuro: Mark Ryden pinta con esa crueldad que caracteriza a los niños, todo un mundo de fantasía, juegos, disparates y patrañas divertidas e intrigantes.
Deudoras evidentemente de la obra de Lewis Carroll, la imágenes de Ryden nos entrometen (justamente eso) en lo que bien podría ser el laberinto existencial dentro de la cabeza de un travieso infante. Ahí donde lo real y lo irreal no encuentran claras sus fronteras todavía, y los sueños mantienen una solidez incuestionable.
Por ello no es exagerado decir que en su trabajo se manifiesta la bondad y la maldad, la perversión y la inocencia; en un estado embrionario…, latente.




4 comentarios
flor_deloto
17 may 2007 | 05:34 AMIncreíble .... ni una gota de sangre! ja ja ja
martamiraalrededor
17 may 2007 | 05:16 PMlo hice a propósito!!! jajajja (veo que no se te escapa ni media, niña Loto!)
kristydiarco
18 may 2007 | 11:34 AMINTERESANTE...
Muy interesante...!!!
Me gusta
el enfoque
de una nueva dimensión
de las cosas...
aunque tiene
algo...
de tiranía...
Hummm...!
pinturas de tonos blandos y suaves
que estallan
en la cara !!!
Bonitamente cruel !!!
martamiraalrededor
18 may 2007 | 01:46 PMEs tremendo!!! En algunas de sus obras, a mí me da hasta miedo!!! Pero consigue una belleza gótica curiosa, muy atractiva.