RELATO 12: Unos minutos de Publicidad.
Crónica de un día en Publicidad
(Unos minutos de publicidad).
Fuera, está oscuro y dentro, en mi cerebro, también. Son las tres de la madrugada y estoy en pijama, sola, destemplada, en la cocina de casa, delante de una taza de café bien cargado y una tableta de Tonopán, de la que acabo de extraer dos grageas para ver si esas pequeñas cosas blancas pueden acabar de una puñetera vez con esta jaqueca psicópata que me sigue los pasos de cerca desde ayer.
Como siempre que tengo presentación, hoy he vuelto a no dormir y cubro los ojos con mis manos e intento por todos los medios concentrarme para poder pensar, piensa, piensa, y “parir” algo decente y así salir airosa de ésta infértil situación. Me duele la cabeza, me duele la tripa, me duele todo, no tengo ideas, tengo la regla, no tengo ganas, tengo sueño, me siento agotada, y ahora, me río. Me río por no llorar.
Hace sólo unas horas que empezó la juerga. Fue salir del ascensor de la agencia de publicidad donde trabajo y ¡zas! de morros con mi director de cuentas, que me esperaba con uno de sus ya familiares y cariñosos saludos.
-¡Ya era hora!, llevamos “doce” minutos esperándote –me gritó
(joder, ¡qué exactitud! ¿cuántos segundos...?) –pensé, pero le dije:
-Buenos días, Abelardo –mientras, sin dirigirle la mirada, pasaba, cargada de libros y papeles, por delante de sus narices. Y de su barriga embutida en franela gris.
(te voy a escribir la canción más bonita del mundo...)–canturreé para mis adentros, a modo de “tranquila, no entres en su juego, esta vez no”.
-Marta, ¿me oyes? rápido a la sala de juntas. Ya están los de Nokia. Han venido Garitagoitia y Pradera...
(¿y...?)
-... y va a comenzar la reunión. Venga, las he visto más rápidas...Están con los de producción viendo los pre-test. Quieren darnos el briefing de la nueva campaña de teléfonos móviles y algo de marketing directo para los LCD.
(¿elecequés? ¡Qué manía tiene este hombre de hablar en clave...!)
-Ah! Cuando vengas, tráete al nuevo free-lance, a un arte, un copy y también a alguien de estudio y...
Mientras pensaba “¿y a la madre que te parió? ¿quieres que te traiga también a la madre que te parió...?”, aceleré el paso y desaparecí, simulando ignorarle. Sé que esa actitud le crispa, por eso la adopto a menudo.
La reunión prometía ser larga, así es que ojeé rápidamente mi correo electrónico, cogí el móvil, la agenda, fui a la máquina a por una coca-light –la primera de las seis o siete diarias-, me cambié el tampón –el segundo de los también seis o siete diarios-, antes hice pis –el tercero de los veinte o treinta diarios-, llamé a todo el equipo y me dirigí al matadero. Ya delante de la puerta, respiré hondo antes de entrar.
-¡Hombre, mi creativa preferida! –me saludó seductor Miguel, director de ventas de Nokia España, un grandísimo cretino para el que tengo el placer de trabajar.
(¿por qué en este mundo de la publicidad hay tanto idiota? O debería generalizar, ampliar el círculo y decir ¿por qué en este mundo hay tanto idiota? No sé...)
-Siéntate aquí preciosa. Mira, en este folder tienes lo básico, échale un look rápido, que vamos a empezar el brainstorming –dijo con tono de Goya esquina a Serrano, agarrándome del brazo y acercando una butaca a la suya.
Mientras me acomodaba, le observé de reojo.
(odio a los hombres con gomina, odio los zapatos italianos, odio las corbatas rosas, y los gemelos, y las camisas de rayas con cuello blanco y los relojes negros y dorados y las plumas gordas y las sonrisas de master del iese... odio... odio a este hombre).
Después de un bombardeo de incongruencias, con la improvisada tormenta de ideas, parece que nos íbamos centrando. Nos explicaron cuál era el target al que se dirigían y cuál la reason why y nos dijeron que querían hacer prensa, radio, exterior y televisión. Vamos, un campañón. Habían contratado espacios para un spot de treinta segundos en tele cinco y de veinte en desconexiones de antena tres. Necesitaban que pensáramos un mailing, una acción de placement en alguna serie tipo Periodistas, así como un patrocinio deportivo, un display y un take-one con su folleto correspondiente para el punto de venta y un sales folder para el canal, una promoción en su web y una fiesta en la Joy, precedida de una rueda de prensa, y también algo de merchandising y, como remate, pretendían que les hiciéramos el tracking de todo. Total, nada. Fue en ese punto cuando noté los primeros trallazos en mis sienes.
-Pero lo más divertido viene ahora –dijo Álvaro Pradera, el assistant de Miguel, con una sonrisita de oreja a oreja, como para partirle la cara.
- Sí –le apoyó su jefe, divertido, aprovechando para tocarme la pierna- ¡el timming, cielo!
(como siga subiendo la mano por mi muslo...)
-Mira, cariño... –prosiguió- ¡vamos de culo!. Necesito ver un primer boceto de los anuncios ya. ¡Ahora!. Y el lay out, mañana, con los body-copys y slogans listos para revista, y nunca mejor dicho ¡ja, ja, ja!, o listos para periódico ¡ja, ja, ja!
(¡Qué gracioso! ¿Acaso es posible ser más tonto que este hombre?) -retumbaba ya mi cabeza, mientras me encendía un cigarro –el primero de unos cuantos diarios-.
Ahí, buscando el mechero, fue cuando debí desconectar unos segundos, porque de repente, no sé qué pasó, pero todo el mundo entró en un estado de ebullición. La histeria se había apoderado de esos seres y todos hablaban a un tiempo, interrumpiéndose los unos a los otros, con una extraña mezcla entre entusiasmo y urgencia (¡tejota al tejado...!). Cualquiera que los observará de nuevas no hubiera podido deducir si estaban organizando una fiesta o si se trataba de apagar un incendio. Eso sí, todo muy de “uno para todos y todos para uno”, muy teatral. Y yo ahí, en medio de esa función, con mi dolor de cabeza subiendo y mi ánimo bajando.
-...y dar los artes finales a El Mundo y a El País, pasado mañana como un favor especial. Si no, nos quitan la contraportada –decía Angel, el director de medios.
(pues que nos quiten lo que quieran y, de paso, que se joda el mundo... y todo el país...)-reconozco que mi actitud ahora era de lo más negativa, porque mi cabeza ya no era mía.
-Entonces los cromalines y fotolitos...-dijo alguien
-...tienen que estar okay el martes...-le contestó otro alguien
-...a la noche -seseó la chica-por-favor Silvia, la pija training del estudio. - Voy a hablar con la fotomecánica para que nos hagan un huequín.
(¿un huequín? huequín es como está tu cerebro, ¡pedazo de estúpida!. No me encuentro bien. Qué mareo...)
-Y eso es sólo prensa. Del spot, veremos el storyboard el miércoles, como tarde –intervino ahora mi querido Abelardo -¿Hacemos animatic?
(anipollas, podemos hacer un anipollas...ufff! necesito salir de aquí...)
-No, animatic no hace falta, pero... Martita... –me susurró al oido Miguel- sácame alguna tía buena en la película, que ya sabes cómo me gustan esos castings. ¡mmmm...!
-Sí ya sé...-dije con mi sonrisa más falsa, contando hasta diez para no saltar y notando cómo me calentaba por momentos, y no precisamente por los tocamientos de pierna a los que estaba siendo sometida...
-¡Ya lo tengo!, ¡vamos a romper!–se levantó Miguel, emocionado- Es verano..., en la piscina..., una morenaza en bikini habla por teléfono, nuestro Nokia DB4000, con su amiga. La vemos, es pelirroja, despampanante, la falda muy corta, un buen escote...y..
(Sí, eso, mucho bikini, mucha tía, mucho escote... ¿y por qué no mejor las dos en pelotas? ¡Todos en pelotas...!- Dios...Esto me supera. No puedo más...)
Cuando, pasadas dos horas, terminó aquella locura, me sentía como el tipo ése de la tónica que se pregunta por qué sigue con su mujer si ya no le gusta o por qué va a comer a casa de sus suegros todos los domingos si no los soporta... pues yo así, pero en versión dolor de cabeza incluído: por qué miento haciendo anuncios absurdos si ya no creo en esto..., por qué sonrío si no me hace maldita la gracia..., por qué continúo en este mundo tan falso si los odio a todos...
En fín. Ése fue mi ayer. Y hoy, ahora, son las cinco de la madrugada y sigo en pijama, sola y más destemplada, en la cocina de casa, delante de otra taza de café bien cargado y dentro de dos horas tendré que presentar una idea que busco porque no encuentro, una idea para anunciar algo en la que se derrocharán grandes sumas de tiempo, de esfuerzo y de dinero. La gran idea... ¡Ta-ta-ta-chan! En realidad, un desvarío más, resultado de la combinación de una fuerte migraña con una preocupante falta de descanso.
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“La publicidad es la vida misma, pero en positivo”
(Luis Bassat, famoso publicitario)
Posible spot de veinte segundos (20”).
Primer plano de una mujer, de aspecto deportivo y saludable, de treinta y tantos años, vestida con pijama mitad rosa, mitad blanco (paralelismo con el packaging). Está en el interior de una cocina, rodeada de papeles. Trabajando. A sus anchas. Su cara refleja el momento de tranquilidad y disfrute que está viviendo. La cámara se acerca y enfoca algo que ahora ella presenta entre sus manos: la caja de Tonopán. Perfecta.
Plano americano de la protagonista. Está a gusto, contenta, se encuentra bien gracias a nuestro producto. La imagen funde a negro.
- Locutor off (1): “Pon tu vida a tono... “
- SFX: Música suave de fondo, “Imagine” de John Lennon, que irá in creccendo hasta aparecer el pack shot. (Imagina, imagina un mundo ideal)
- Locutor off (2): “Pon tu vida a tono, con Tonopán”.
- Cierre en negrita y logo sobreimpresionado sobre fondo rosa corporativo.
Post-pack (3”):
Primer plano de la mujer. Ahora ella tapa su rostro y ríe. Se ríe porque es feliz.
(Y es que esto es publicidad y no cabe pensar que quizá ella se ría por no llorar…).

Ejemplo de sonrisa de mujer agotada...

